LONDRES (Reuters) – Londres entró el miércoles en el último mes de preparativos para sus Juegos Olímpicos con un nuevo punto de referencia para recibir a los visitantes y una advertencia acerca de que algunos no serán bienvenidos.
El alcalde de la capital británica, Boris Johnson, y el presidente del comité organizador de los Juegos (LOCOG, por su sigla en inglés), Sebastian Coe, observaron una reproducción gigante de los Anillos Olímpicos que fue ubicada en el Tower Bridge, a lo ancho del río Támesis.
Los anillos del Tower Bridge, que costaron unos 260.000 libras esterlinas (405.500 dólares), fueron pagados a través del presupuesto de 32 millones de libras, reunido bajo el lema “Imagen y Festejo” y destinado a eventos en todo Londres.
Sin embargo, no todos estarán invitados a la fiesta.
Gran Bretaña ya negó una visa al presidente del comité olímpico de Siria, el general Mowaffak Joumaa, para que pudiera viajar a Londres.
Mowaffak es amigo cercano del presidente de Siria, Bashar al-Assad, quien ha sido fuertemente criticado por el Gobierno británico y otros países de Occidente y la región árabe por la sangrienta represión contra el movimiento opositor que busca derrocarlo.
El ministro de Deportes británico, Hugh Robertson, dijo a la radio BBC que esperaba más exclusiones en los próximos días y semanas.
“Cualquiera (de las solicitudes) que sea controversial es enviada a la Oficina de Asuntos Exteriores, al Ministerio del Interior y a mí como ministro de Deportes, y nosotros tomamos decisión sobre una base de caso por caso”, señaló Robertson.
“Si la gente pide visas tiene conexiones con regímenes que son culpables de abusos de derechos humanos no obtendrán el permiso”, añadió.
Los Juegos Olímpicos son apenas un murmullo para muchos londinenses en este momento, con el Abierto Británico de tenis disputándose en Wimbledon en estos días y la reciente eliminación de la selección inglesa de fútbol en los cuartos de final de la Eurocopa.
El recorrido de la antorcha olímpica se encuentra actualmente en el noreste de Inglaterra, a los 40 días de su viaje por Gran Bretaña y antes de finalizarlo en el estadio Olímpico en el este de Londres en la ceremonia inaugural de los Juegos.


